Villa Fontana tiene una ventaja que no se nota hasta que te quedás acá: está en el medio. Managua es una ciudad extendida, sin un centro único, y moverse de una punta a la otra puede tomar cuarenta minutos. Desde acá, en cambio, casi todo queda a diez o quince minutos.
Estos son los cinco lugares que más recomendamos a quienes se quedan con nosotros, ordenados de más cerca a más lejos.
1. Galerías Santo Domingo — a pocas cuadras
Es lo más cercano que tenemos y por eso lo primero que mencionamos. Galerías es el centro comercial grande de la zona: cine, patio de comidas, restaurantes de verdad, bancos, cajeros automáticos, farmacias y supermercado.
No es un atractivo turístico y no pretendemos venderlo como tal. Es algo mejor cuando estás de viaje: el lugar donde resolvés. ¿Necesitás sacar córdobas del cajero? ¿Comprar un cargador? ¿Cenar algo sin pensarlo mucho? ¿Escaparte del calor de la tarde en un cine con aire? Está a cuadras.
Para estadías largas es todavía más útil: los estudiantes que viven acá terminan haciendo sus compras del mes ahí.
2. Loma de Tiscapa — 10 minutos
Si solo vas a hacer una cosa en Managua, que sea esta. La Loma de Tiscapa es un cráter volcánico dentro de la ciudad, convertido en parque histórico. Arriba está la silueta metálica de Sandino, que se ve desde media capital.
Lo que vale es la vista: desde el mirador se entiende la ciudad de un solo golpe. Ves la laguna de Tiscapa metida en el cráter, el lago Xolotlán detrás, y en los días claros la fila de volcanes en el horizonte. Es la mejor manera de que Managua deje de parecerte un desorden y empiece a tener forma.
Andá temprano en la mañana o cerca del atardecer. Al mediodía el sol pega fuerte y no hay mucha sombra.
3. El centro histórico — 15 minutos
Managua no tiene un casco colonial como Granada o León, y hay una razón: el terremoto de 1972 destruyó el centro y nunca se reconstruyó igual. Lo que queda es un área extraña y bastante conmovedora, donde los edificios importantes están separados por explanadas vacías.
La Antigua Catedral de Santiago es la imagen que todo el mundo se lleva: una catedral de principios del siglo XX que quedó en ruinas, sin techo, y que se dejó en pie tal cual. No se puede entrar, pero se rodea a pie y se fotografía desde afuera.
Al lado están la Plaza de la Revolución y el Palacio Nacional de la Cultura, que hoy funciona como museo. Todo eso se camina en un rato: están uno al lado del otro.
4. Puerto Salvador Allende — 15 a 20 minutos
Es el malecón sobre el lago Xolotlán, con restaurantes, kioscos y paseo peatonal. Es el lugar donde los managuas van a pasear el fin de semana, así que es un buen sitio para ver la ciudad en su versión de descanso.
Se come pescado y comida típica, hay lanchas que dan paseos cortos por el lago y, si el día está despejado, se ven los volcanes del otro lado del agua.
Nuestra recomendación: ir al final de la tarde. El atardecer sobre el Xolotlán es de lo mejor que tiene la ciudad y la temperatura recién ahí se vuelve agradable.
5. Mercado Roberto Huembes — 15 minutos
Si querés llevarte algo hecho en Nicaragua, este es el lugar en Managua. El Huembes es un mercado enorme, con una sección completa dedicada a artesanía: hamacas, cerámica de San Juan de Oriente, madera tallada, cuero, café, ron.
Un par de cosas que ayudan: llevá efectivo en córdobas, porque en los puestos no siempre se paga con tarjeta; se puede regatear un poco, sin exagerar; y andá con las manos libres, sin mochila abierta ni celular a la vista, como en cualquier mercado grande del mundo.
Si buscás artesanía con más calma y variedad, el mercado de Masaya es mejor — pero eso ya es una salida de medio día, a unos cuarenta minutos.
Y si tenés un día entero
Todo lo anterior son planes de dos o tres horas. Si te queda un día completo, lo que realmente conviene es salir de la ciudad: el volcán Masaya, Granada o la laguna de Apoyo están todos a una hora o menos. Eso lo contamos con detalle en la guía de Managua.